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LAS CAUSAS DE JUSTIFICACIÓN
CONCEPTO Y ENUMERACIÓN

(tomado del Manual de Dcho. Penal de Torres Neuquén)

La tipicidad de una conducta es un indicio de su antijuridicidad, y decimos ‘un indicio’ porque pueden existir ‘causas de justificación’, que hacen desaparecer lo antijurídico del acto típico. De modo que, como expresa el Dr. Cabral, toda conducta típica es, en principio, antijurídica, a menos que esté amparada por una causa de justificación.

Las causas de justificación pueden ser definidas como «aquellas circunstancias que, conforme a la ley, hacen desaparecer la antijuridicidad de un acto típico.

Con respecto a cuáles son las causas de justificación, ya hemos visto (bolilla X, págs. 130 a 132) que nuestra doctrina no acepta causas de justificación ‘supralegales’ (por encima de la ley) y sostiene que las únicas causas de justificación son las legales; o sea: las que taxativamente enumera la ley.

Al respecto, el art. 34 del Código Penal junto con las causas que excluyen la pena, la culpabilidad y la imputabilidad enumera las siguientes causas de justificación:

  1. cumplimiento de un deber;

  2. legítimo ejercicio de un derecho, autoridad o cargo;

  3. estado de necesidad;

  4. legítima defensa.

Con respecto a cuál es la razón o fuente que el derecho toma en cuenta para establecer estas causas de justificación, Soler sostiene que son: la ley y la necesidad.

La ley. La ley es fuente de causas de justificación, en virtud de que ella impone a los hombres determinadas obligaciones, y le concede determinados derechos. De modo que, si un hombre realiza una conducta típica, pero cumpliendo con un deber que le impone la ley, o ejerciendo legítimamente las facultades que le confiere un derecho, una autoridad o un cargo, sin duda que esa conducta no es ilícita, dado que, como dice Soler, ‘es obvio que el cumplimiento de lo prescripto por el Derecho, no puede constituir una acción antijurídica’.

La necesidad. El Derecho también toma a la necesidad como fuente de causas de justificación, porque considera que si un individuo está ante el peligro o riesgo de sufrir una lesión a un bien jurídico, se ve en el apremio, en la necesidad, de evitarlo. Conforme a éste, el Derecho justifica la conducta del hombre, aunque sea típica, si ella fue producto de la necesidad de evitar la violación de un bien jurídico. Concretamente, el Derecho funda en la necesidad, las siguientes causas de justificación: la legítima defensa y el estado de necesidad.

Sintetizando lo visto, podemos decir que las causas de justificación, sólo pueden encontrarse en el Derecho, y que éste, para establecerlas, toma en cuenta una doble fuente de justificación: la ley y la necesidad.

Fuentes de las causas de justificación la ley........cumplimiento de un deber legal

                                                                                          legítimo ejercicio de un derecho

                                                                                          legítimo ejercicio de una autoridad

                                                                                          legítimo ejercicio de un cargo

                                                               la necesidad........legítima defensa

                                                                                             estado de necesidad

Antes de tratar cada una de estas causas, debemos distinguir entre causas de justificación y causas de inimputabilidad y de inculpabilidad.

Cuando un hecho está amparado por una causa de justificación, el hecho es conforme a Derecho; no es delito y, por tanto, no se le aplica pena. Conforme a esto, no siendo el hecho delito, el autor del hecho no es punible y tampoco lo serán los que hayan participado o colaborado de algún modo en su realización.

En cambio, cuando en un hecho media una causa de inimputabilidad (ej.: el autor es demente) o inculpabilidad (ej.: error excusable), aunque el hecho constituya delito, no se aplicará pena al autor que haya sufrido alguna de esas causas. De manera que, siendo el hecho un delito, la pena no se aplicará al que haya sufrido la causal de inimputabilidad o de inculpabilidad, pero sí a los que habiendo participado en el acto, no hayan sufrido esas causales.

En síntesis: si hay causa de justificación, el hecho no es delito y no se aplica pena a nadie: ni al autor ni a los partícipes; en cambio, si hay causal de inimputabilidad o de inculpabilidad, no se aplicará pena al inimputable o al inculpable, pero sí a los que no lo sean.

Ejemplos; un agente de policía, con ayuda de un particular detiene a un delincuente. Hay causa de justificación, y tanto al vigilante como al particular que le ayudó no se les aplicará pena. En cambio, si un demente y una persona normal, matan a un hombre, hay causa de inimputabilidad para el demente, y a él no se le aplicará pena, pero sí se le aplicará pena a la persona normal.