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EL REGINAVE Y EL CÓDIGO ADUANERO

El Reginave. El Decreto 125.571/38 (16/2/38) sancionó el «Digesto Marítimo y Fluvial» que fue una vasta recopilación de normas reglamentarias de los diversos aspectos del Derecho Marítimo.

Tal como es característico de las normas reglamentarias, el Digesto fue objeto de numerosas modificaciones y actualizaciones a lo largo de su vigencia, que alcanzó hasta 1974. El art. 626 de la Ley de Navegación establecía su aplicación subsidiaria, al expresar: «Las disposiciones contenidas en el actual Digesto Marítimo y Fluvial son de aplicación subsidiaria, en cuanto no se opongan a las prescripciones de esta ley, y mientras no se la reglamente».

En 1974 se sanciona la reglamentación de la Ley de Navegación: nos referimos al «Reglamento de la Navegación Marítima, Fluvial y Lacustre» (Reginave), creado por Decreto 4516/73, que entró en vigencia el 2/9/74.

Desde luego que este cuerpo reglamentario, a través de más de diez años de vigencia, también ha sufrido ya diversas modificaciones.

La entrada en vigencia del Reginave determinó la derogación de la mayor parte de las normas del Digesto Marítimo y Fluvial, el cual quedó totalmente derogado en virtud de las reformas que el Decreto 313/77 introdujo al Reginave.

A través de sus normas, el Reginave regula las siguientes cuestiones:

1) Construcción, modificación y reparación de buques y artefactos navales; verificaciones complementarias de buques y artefactos navales: solicitudes, proyectos, capacidades, prototipos, concesión y suspensión de autorizaciones, etc.);

2) Francobordo;

3) Instrumental náutico;

4) Sistemas e instrumentos para prevenir incendios e inundaciones y para luchar contra ellos; equipos de salvamento;

5) Régimen administrativo del buque, que incluye lo relativo a:

a)Matrícula y registro del buque y el artefacto naval;

b)Bandera y señales;

c)Libros y registros;

d)Condiciones de seguridad;

e)Despacho de buques;

f)Embarco y desembarco de tripulantes.

6) Régimen operativo del buque, que incluye lo relativo a:

a)Navegación en aguas de jurisdicción nacional;

b)Buques en puerto (entrada, salida, carga, descarga, estiba, etcétera);

c)Convoyes;

d)Buques pesqueros.

7) Arqueo;

8) Régimen de las actividades náuticas y deportivas;

9) Privilegio del paquete postal;

10) Buques paraguayos en aguas argentinas;

11) Accidentes de navegación;

12) Seguridad en los trabajos de reparación y mantenimiento;

13) Transporte de combustibles líquidos: normas de seguridad;

14) Personal navegante y terrestre;

15) Régimen de sanciones para el personal marítimo y terrestre vinculado a la navegación.

 

El Código Aduanero. Hasta 1981, dos fueron los cuerpos legales que regularon el Derecho Aduanero: las Ordenanzas de Aduana y la Ley de Aduana.

Las primeras Ordenanzas de Aduana datan de 1866; fueron sancionadas el 16/8/1866 por Ley Nº 181, sobre un proyecto de Cristóbal Aguirre; en 1876, una comisión presidida por el mismo Aguirre propuso ciertas reformas (particularmente referidas a la regulación del tránsito terrestre con destino a Chile, Bolivia, Brasil y Paraguay). En adopción a tales reformas se sanciona el 30/9/1876 la Ley Nº 810, por la cual entran en vigencia las nuevas ordenanzas de Aduana que, con diversas modificaciones rigieron hasta 1981.

Las Ordenanzas de Aduana de 1876 constituían un cuerpo legislativo de 1.079 artículos, que regulaban el comercio exterior de nuestro país tal como se desarrollaba en esa época; tuvieron la bondad de significar un adelanto en muchos aspectos de la legislación marítima, en la cual el Código de Comercio quedaba desactualizado a causa de los adelantos tecnológicos.

Sin embargo, su deficiente técnica legislativa, el excesivo casuismo y la falta de unidad conceptual, dieron lugar a que, desde comienzos del presente siglo, se sancionaran sucesivas ‘Leyes aduaneras’ que modificaban o complementaban a aquellas ordenanzas, atendiendo a las necesidades impuestas por los avances tecnológicos, las nuevas modalidades del comercio internacional y las diversas circunstancias económicas.

Hacia 1923, muchas de esas leyes se agruparon; sancionándose la Ley 11.281, llamada ‘Ley de Aduana’, cuyo texto se ordenó en tres oportunidades, introduciéndosele las reformas de que iba siendo objeto. Así, en 1941 aparece el primer texto ordenado, incorporándose a la Ley 11.281 las reformas sancionadas hasta ese entonces; otro tanto ocurre en 1956; el último texto ordenado de la Ley de Aduana data del año 1962.

La Ley de Aduana Nº 11.281 y sus sucesivos textos ordenados, sin embargo, eran recopilaciones de parte de las leyes aduaneras vigentes, que muchas veces obedecían a distintas conyunturas económicas y a principios de políticas económicas no siempre constantes. De ahí que los diversos textos ordenados no pudieron salvar las incongruencias existentes entre las normas de la Ley de Aduana, o entre ésta y las Ordenanzas de Aduana.

En 1969 la Secretaría de Estado de Hacienda crea una comisión integrada por los Dres. Ricardo Xavier Basaldúa, Juan Patricio Cotter Moine, Julio Tadeo Rugbens y Rojo y Juan José Alberto Sortheix, que elabora un Anteproyecto de Ley General de Aduanas, que sirvió de modelo a numerosas leyes aduaneras posteriores y, particularmente, al Proyecto de Código vigente.

Por último, por resoluciones Nº 599/76 y 695/77, la Secretaría de Estado de Hacienda nombra una Comisión que presenta su proyecto en enero de 1981, el cual se sanciona y promulga el 2/3/1981 y se publica el 23/3/81. Su art. 1186 establecía su entrada en vigencia a los 6 meses de su publicación, por lo cual entró en vigencia el 23/9/81. Este Código fue sancionado por Ley Nº 22.415, y reglamentado por Decreto Nº 1.001/82.

Su contenido está constituido por un Título Preliminar que contiene Disposiciones Generales, y por 16 Secciones generalmente divididas en Títulos y éstos a su vez, en Capítulos, tales secciones versan sobre los siguientes temas:

 

I - Sujetos;

II - Control;

III - Importación;

IV - Exportación;

V - Disposiciones comunes a la importación y a la exportación;

VI - Regímenes especiales;

VII - Areas que no integran el territorio aduanero general;

VIII - Prohibiciones a la importación y a la exportación;

IX - Tributos regidos por la legislación aduanera;

X - Estímulos a la exportación;

XI - Reciprocidad del tratamiento;

XII - Disposiciones penales;

XIII - Preferencias aduaneras;

XIV - Procedimientos;

XV - Disposiciones complementarias;

XVI - Disposiciones transitorias.

En cuanto al ámbito de aplicación de este Código, sus normas rigen en todo el ámbito terrestre, acuático y aéreo sometido a la soberanía de la Nación Argentina y a los enclaves constituidos a su favor, entendiéndose por «enclave» el ámbito sometido a la soberanía de otro Estado, en el cual, en virtud de un convenio internacional, se permite la aplicación de la legislación aduanera nacional (por el contrario se denomina «exclave» al ámbito sometido a la soberanía de la Nación Argentina en el cual, en virtud de convenios internacionales, se permite la aplicación de la legislación aduanera de otro Estado.